El Camin Reiau de la Val d'Aran

Camin Reiau

Todo el mundo lo sabe: Val d’Aran es el paraíso de los senderistas. La comarca está rodeada de montañas de más de 3000 metros de altitud, atravesada por ríos, poblada de bosques y llena de pueblos encantadores. Para disfrutar de una experiencia única y completa, lo mejor es ponerse las pilas y recorrer el Camin Reiau, una ruta que utiliza los caminos tradicionales para enlazar los 33 pueblos del valle. 

  • Camin Reiau
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La propuesta es hacer 150 km a pie, divididos en diez etapas de 15 kilómetros. Todas seguidas, o bien fraccionándolas y adaptándolas a la disponibilidad y las ganas de cada cual. Iniciamos el recorrido en la capital de la comarca, Vielha, y remontamos el río Garona para adentrarnos de lleno en los paisajes del único valle atlántico de los Pirineos de Cataluña, muy vinculado a Occitania, con una cultura propia y una lengua, el aranés, reconocida como oficial en todo el territorio catalán. 

La primera etapa nos lleva hasta Salardú pasando por puentes medievales y un puñado de ermitas románicas construidas entre los siglos xi y xii. La segunda etapa nos conduce hasta el Pla de Beret, un lugar que evoca la magia, las leyendas y las historias de los pastores que han frecuentado la zona durante años y años. Llegamos seguidamente a Montgarri, un antiguo santuario ubicado en un pequeño villorrio abandonado y rodeado de un espacio natural bucólico, con dos refugios anexos que ofrecen comida y alojamiento. Una nueva jornada nos lleva desde Montgarri hasta Arties, acompañados en parte del recorrido de una vista espectacular de los picos Aneto, el más alto de los Pirineos, y Maladeta. 

La cuarta y la quinta etapas recorren pueblos como Arties, Montcorbau y Arres de Jos, entre otros, y nos descubren rincones encantadores, ermitas románicas y senderos empedrados que atraviesan prados y robledos. Pasado el ecuador de la travesía, nos adentramos en el Baish Aran recorriendo antiguos caminos de mineros y contrabandistas y senderos de herradura, y descubriendo tradiciones ancestrales y elementos patrimoniales que nos dejan maravillados, como el Castèth de Les. De Canejan a Era Honeria, la séptima jornada nos permite visitar a fondo el valle de Toran, desconocido y fascinante. La octava etapa nos deja en Bausen, pasando por bosques húmedos y cubiertos de musgo que parecen escenarios de un cuento de hadas. Las dos últimas etapas nos devuelven a Vielha a través de paisajes fantásticos, ríos, barrancos, bosques y pueblos que nos mostrarán la cultura y las costumbres más auténticas y tradicionales.

De nuevo en el punto de inicio y tras diez días de caminata, obtenemos el diploma que acredita nuestro periplo. Y, lo más importante, nos llevamos a casa un sinfín de vivencias y la satisfacción de haber descubierto a fondo el territorio aranés, uno de los valles más auténticos y desconocidos de los Pirineos.