Cenas de altura

El refugio Niu de l’Àguila (en la estación de la Molina) ofrece las mejores vistas del valle de la Cerdanya. El establecimiento se encuentra a 2.537 metros de altura y para acceder a él tienes que coger el Telecabina Alp 2500 y hacer un último tramo con la máquina pisanieves, raquetas o esquí de montaña. El esfuerzo vale la pena, tanto por las panorámicas y la puesta de sol como por la comida. Con reserva previa podrás saborear una excelente cena en uno de los puntos más recónditos y espectaculares de la estación.

Después de cenar y con las pilas cargadas de nuevo, sobre las 21.00 horas, puedes bajar esquiando desde el refugio hasta la base de La Molina, siempre acompañados por profesionales del Niu de l’Àguila, y para darle un punto aún más atractivo lo haréis iluminando el camino con antorchas como lo hacían los primeros esquiadores de los Pirineos catalanes. Más información

Quesos como los de la abuela

Para relajarse y recuperar fuerzas después de una jornada de esquí en Baqueira Beret, existe un remedio implacable: los quesos araneses. En el pueblo de Bagergue encontrarás la quesería Tarrau. José Antonio y Oscar Tarrau son dos hermanos que elaboran quesos artesanos que ya elaboraba la abuela Genoveva desde el obrador de esta quesería.

Se puede hacer una visita guiada en el establecimiento, conocer el proceso de elaboración artesanal y descubrir cómo curan los quesos con una mezcla de Armagnac (un destilado de vino blanco seco), aceite de oliva virgen y vinagre. Más información

Equía y cena bajo la luz de la luna

En la estación de esquí de Masella, la apuesta por el esquí nocturno ya se ha convertido en un clásico. Gracias a la red de luz iluminan 13 pistas principales de las cotas bajas y medias del dominio esquiable. Y después de bajar por las pistas iluminadas, regálate una cena con productos típicos de montaña en el restaurante Pla de Masella o haz un gin tonic en el chill out. Más información

Raquetas, cocina y amigos

Ruta en raquetas de nieve para grupos (mínimo 10 personas) para descubrir el Parque Nacional de Aigüestortes y Lago de San Mauricio. La idea es que pases un par de días de desconexión y ocio en los Pirineos de Cataluña. El plan también incluye una noche de alojamiento en una casa rural de Vall de Boí y un showcooking en exclusiva con especialidades gastronómicas de la zona. Más información

Gastronomía de los Pirineos

En Cataluña hay más de 45 hoteles gastronómicos especializados en cocina catalana. Te proponemos tres ubicados cerca de algunas de las estaciones de esquí. 

El primero es el Hotel Muntanya & Spa (Prullans) a sólo media hora en coche desde La Molina. ¡Cuidado! su terraza con vistas a los Pirineos es altamente adictiva. Y su cocina, también. Ofrecen cocina del Pirineo con acento de la Cerdanya e incorporan platos de cocina internacional hechos con productos locales. Además, cada viernes el restaurante se convierte en una taberna del siglo XII en la que saborear la cocina de los cátaros.

El segundo es el hotel gastronómico Els Caçadors (Ribes de Freser, cerca de la estación de la Vall de Núria). Ofrece cocina catalana tradicional y de calidad que lo han convertido en un referente gastronómico de la zona.

El tercero es el Hotel Monegal en Sant Llorenç de Morunys, antiguo molino de harina y textil. Gastronomía de proximidad con producto ecológico y una cuidada carta de vinos. Se organizan conciertos en directo, mayoritariamente de música clásica.

menú gastronòmic

Productos de calidad

Por su calidad, algunos de los productos que encontrarás en las recetas pirenaicas tienen el distintivo oficial de Denominación de Origen Protegida (DOP), como las Alubias de Santa Pau o los Quesos del Alt Urgell y la Cerdanya, o de Indicación geográfica Protegida (IGP), como la Ternera de los Pirineos.