La quinta etapa del sendero Transversal GR 1 comienza en el bonito pueblo de Besalú y nos lleva hasta el núcleo de Oix, en el corazón de la Alta Garrotxa. Esta etapa representa la despedida definitiva de las tierras llanas, que hemos recorrido durante los primeros días, y nos adentramos en un territorio montañoso plenamente prepirenaico. A lo largo de esta etapa pasamos por el bonito pueblo de Tortellà, famoso por sus maestros cuchareros, y cruzamos uno de los pasos más emblemáticos de todo el GR 1: el sensacional puente románico de Llierca, construcción que está declarada Bien Cultural de Interés Nacional. También afrontamos la primera subida realmente exigente de la travesía: el collado de Palomeres.

Información técnica
Punto de inicio de la etapa
Besalú
Punto final de la etapa
Oix
Distancia
20,80
Duración
5:20h
Desnivel acumulado
+885m / -621m
Altitud máxima
617
Altitud mínima
148
Dificultat

Notable. La derivada de la distancia y el desnivel que hay que superar. Esta etapa transcurre por pistas, caminos, senderos y cortos tramos asfaltados. Los cambios de camino son frecuentes, debemos estar atentos a la orientación.

Material

Nada en especial.

Cartografía

Alta Garrotxa 1:25.000. Editorial Alpina.

Mapa comarcal de Catalunya 1:50.000. Garrotxa - 19. Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC).

Recorrido

Empezamos la quinta etapa del GR 1 en la plaza de la Llibertat de (1) Besalú (0:00h - 148m). Siguiendo en todo momento las señales blancas y rojas del GR, salimos de Besalú por las calles Canó, Olot, Pere Bosch y Llabrús y, finalmente, el Camí de Can Batlle, que deja de estar asfaltado justo después del campo de fútbol. Caminamos en dirección NO y pasamos por Can Batlle. Más adelante reseguimos, con ausencia de camino, el contorno de la finca abandonada de Can Güell, primero por el lado de un campo y luego bajando hasta un arroyo con mucha vegetación, donde debemos prestar mucha atención para no perdernos.

Continuamos por una pista asfaltada que nos lleva hasta la autovía A-26. Caminamos por un vial secundario que hay junto a la autovía, y pasamos por la Teuleria. Pronto llegamos a un punto donde bajamos hasta el fondo del barranco del río Borró y cruzamos la autovía por debajo. Subimos unos metros y llegamos a la (2) carretera N-260 (1:05h - 200m), que nosotros seguimos hacia la izquierda (O). Pasamos por un puente sobre el río Borró y pocos metros después de cruzarlo tomamos un desvío hacia la derecha que sube (pista asfaltada) hacia los bosques de En Terrats y el Pla de Banyils. A continuación rodeamos la finca de Banyils y entramos en un bosque de pinos y encinas. Aquí se inicia un tramo de sendero donde tenemos que estar muy atentos: debemos superar un total de cuatro arroyos con sus respectivos lomos. Después de cruzar el cuarto y último arroyo subimos unos metros y llegamos a una calle. Cruzamos un polígono industrial, atravesamos la carretera GI-523 y, al cabo de unos 500m, llegamos a la plaza del Mercat de (3) Tortellà (2:10h - 275m).

Salimos de Tortellà por su extremo NO y pronto nos encontramos la carretera GIV-5232, que cruzamos. Siempre en dirección NO, avanzamos por entre campos y bosques hasta que bajamos al fondo del llamado Clot del Infern. Atravesamos una riera y subimos hasta el Pla de la Quintana. Cruzamos este llano y bajamos unos metros hasta el espectacular (4) puente de Llierca (3:10h - 230m), puerta de entrada al solitario valle de Sant Aniol y al Espacio de Interés Natural de la Alta Garrotxa.

Cruzamos el puente medieval y la estrecha carretera GIV-5231. En este punto tomamos el Camí de Plansalloses, una pista que sube hacia el O y que pronto se transforma en un sendero. Empezamos ahora la ascensión al collado de Palomeres, la primera subida exigente que nos presenta el GR 1. Dejamos atrás las runas de la casa de Plansalloses (430m), pasamos por el collado de Polí y, de nuevo por pista de tierra, llegamos al solitario (5) collado de Palomeres (4:35h - 616m), máxima elevación que alcanzamos en esta etapa. Desde el puerto continuamos por la pista que flanquea la montaña en dirección O y que va a buscar el lomo que baja desde la cima de Palomeres (667m) por su lado occidental. Pasamos por el desdibujado collado del Teula y bajamos por el lomo de la montaña hasta que casi llegamos al fondo del valle. Hacemos unos últimos metros por la carretera GIV-5221 y llegamos a la pintoresca población de (6) Oix (5:20h - 410m), punto y final de esta quinta etapa.

Puntos fuertes

El casco antiguo de Besalú, con sus calles y plazas, los baños judíos, el castillo, la Curia Real, los portales y las iglesias.

Las magníficas vistas que tenemos de las montañas del Mont y de Malveí.

El encantador núcleo de Tortellà: la plaza del Mercat, el Casino, el lavadero público, la iglesia de Santa María,...

El paso por el impresionante puente de Llierca, uno de los puntos más espectaculares del GR 1.

La soledad y el silencio del collado de Palomeres, ¡Alta Garrotxa en estado puro!

Sabías que...

El pueblo de Tortellà es conocido por la industria de la madera? Concretamente son famosos los utensilios de cocina fabricados con madera de boj, un arbusto muy abundante en los bosques de la Garrotxa y que tiene unas propiedades que lo hacen idóneo para el diseño, creación y producción de utensilios pequeños. En 1762, el artesano Joan Illamola llegó a este pueblo de la Garrotxa y se convirtió en el primer maestro de una estirpe de cuchareros que ha perdurado hasta la actualidad, todavía hoy varias empresas de Tortellà se dedican a esta actividad. Es necesario que nos fijemos en el alumbrado público de las principales calles del pueblo, ¡que ha adoptado la forma de dos cucharas!

No te pierdas...

La magia de los caminos de la Alta Garrotxa. Cuando caminamos, a veces tendemos a obsesionarnos para llegar al próximo destino u objetivo: el siguiente cruce, el próximo árbol monumental, arroyo, collado, pueblo, masía, ermita, refugio,... Pero hacer camino por el GR 1 es olvidarse de todo esto y disfrutar de cada detalle, desde el canto del mirlo hasta el reflejo de la luz del sol de la tarde en las hojas verdes del lentisco. Caminar por la naturaleza es componer un poema visual de verso libre y dejarse llevar por la intuición. Sólo así seremos capaces de sentir y vivir la magia del camino.

Observaciones

Parte del itinerario de esta etapa está bastante expuesto al sol. Si hacemos la ruta durante los meses de verano es importante ir bebiendo agua y protegernos del sol para evitar insolaciones.

Debemos prestar mucha atención durante el tramo de la casa abandonada de Can Güell: antes de entrar al recinto debemos desviarnos a la derecha -siguiendo el muro de la finca-, pasar por encima de un pequeño canal y girar inmediatamente hacia la izquierda, avanzando entre el margen y el campo, vigilando de no pisarlo. Al cabo de unos 50m, hay que volver a saltar por encima del margen y seguir un camino muy desdibujado (se ven unos depósitos blancos de Repsol al otro lado). Llegamos al fondo de un arroyo. A la izquierda sale un sendero muy espeso (atención con las ortigas) que en 10m nos lleva hasta una pista que bordea una casa residencial. Seguimos esta pista hacia la derecha y llegamos a una segunda pista, esta vez asfaltada.